De alguna forma los vampiros se han vuelto a poner de moda, retomados principalmente por la saga de  Stephenie Meyer  “Crepúsculo”,  las series “True Blood” y  “The Vampire Diaries”, etc.; este boom ha logrado que el mito del vampiro se transforme aún más, adquiriendo algunas tonalidades interesantes.

No es mi intención en este momento hacer un recorrido o recuento histórico de estos cambios, en realidad quiero enfocarme a una de las obras clásicas y de culto que le abrieron la puerta a estas criaturas en el mundo del cine, estoy hablando por supuesto de: “Nosferatu, Sinfonía del Horror”.

Esta película muda data de 1922 del director F.M. Murnau – uno de los principales directores del cine mudo- es un claro ejemplo del movimiento expresionista de los años 20 en el cine alemán, a pesar de que su rodaje en escenarios naturales la aleja un poco de los preceptos de éste.

Adaptación del ya popular clásico de Bram Stoker “Drácula”.  Precisamente este fue el motivo de una disputa con la viuda de Stoker, el veredicto: destruir todas las copias de la película.

Para nuestra fortuna, a esas alturas varias copias habían sido distribuidas por el mundo, se les mantuvo ocultas hasta que murió la viuda y actualmente ya podemos encontrar esta película en DVD y otros formatos, amén de conseguir la versión completa, por que varias copias fueron distribuidas con cortes o baja calidad. Se tiene conocimiento de que la copia reconstruida con mayor fidelidad fue presentada en 1984 durante el Festival de Berlín.

En 1979, Werner Herzog dirigió “Nosferatu, Vampiro de la noche” como un homenaje a la de Murnau,  rodada con un presupuesto mínimo ésta película tuvo bastante aceptación. Además para esta época los derechos de Stoker ya habían expirado por lo que Herzog pudo utilizar los nombres originales del libro- a pesar de esto, llamó a la esposa Harker “Lucy Harper” -en la obra original de Stoker es Mina-.  En 1988 se realizó la secuela llamada “Nosferatu en Venecia” pero tuvo poco auge ya que guardaba muy poca relación con la anterior.

Como dato curioso de esta segunda versión: “Nosferatu, Vampiro de la noche” fue grabada en dos idiomas (inglés y alemán) y se pretendía que el inglés le abriera  las puertas al mundo, sin embargo la versión en alemán es considerada mucho mejor por que el artista principal (Kinski) podría desenvolverse mejor en su lengua natal.

En México también se ha proyectado la película en pantalla grande con música en vivo, con bandas como Los Gatos –en la Cineteca Nacional (2009)-  y The Alloy Orquestra –en el FICCO (2006)-, entre otros. También fue inspiración para un homenaje por parte de la banda mexicana Exsecror Vecordia que con su disco Nosferatu, Sinfonía a la Demencia logra una pieza musical de 80 minutos, cada sonido esta orquestado para coincidir con las escenas de la película.

En 1994 se realizó la reconstrucción musical en un concierto en vivo en Nueva York a cargo de Guillian Anderson, que es la que se considera actualmente como la más apegada a la original.