Black Mirror
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Poco antes de que finalizara el año 2011, la televisión inglesa dio una nueva muestra de calidad en su particular forma de contar historias con Black Mirror. Esta mini serie formada por tres capítulos vino de la mano de Charlie Brooker, creador de la también miniserie Dead Set, y de Endemol, casa productora que tiene en su haber la producción de Big Brother y otros importantes reality shows. El interés y cercanía en ambos frentes por el escenario actual de las relaciones que la sociedad ha establecido con las tecnologías es evidente.
El vínculo -aparentemente indisoluble- que mantenemos con las diversas pantallas que rodean nuestra cotidianeidad adquiere en Black Mirror un matiz oscuro y satirizado. Tal vez lo cercano de la representación, a pesar de lo ambiguo y ficcional del tiempo-espacio de los episodios, así como la insistente mirada sobre los medios digitales y la tecnología social, ha hecho de esta mini serie un retrato a futuro, más o menos real y más o menos cercano, de cómo nos proyectamos.
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Si como dice el investigador Alejandro Rozado “Vivimos ineludiblemente de representaciones” no es incorrecto pensar que Black Mirror plantea, no solamente una alerta sobre la alienación e influencia que las tecnologías ejercen, sino que complejiza y re direcciona el viejo argumento de la maldad mediática hacia las habilidades críticas y de resistencia que los usuarios son capaces de contener. Podría también estar tocando fibras sensibles respecto a los límites personales y sociales con los que nos enfrentamos a las tecnologías; es decir, asumir la responsabilidad del uso que hacemos del medio.
En el primero de los tres capítulos, independientes todos entre sí, The National Anthem plantea la humillante encrucijada en la que el primer ministro inglés es obligado a copular con un cerdo como única opción de pago por la liberación de un miembro de la realeza que ha sido secuestrado. Un nuevo nivel de gravedad lo imprime la implicación de las redes sociales en las negociaciones; democráticamente, la masa opina, cuestiona y sugiere en youtube y twitter sobre la decisión que la autoridad deberá tomar en televisión abierta. La política y los secretos de Estado se convierten en espectáculo y los usuarios están listos para la transmisión.
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En su segundo capítulo, 15 Million Merits, la estética y narrativa se encaminan hacia la ciencia ficción. Un grupo de personas confinadas en una estancia virtualizada, en la que su vida funciona a partir de avatares y la obtención de créditos por medio de la energía que producen pedaleando unas bicicletas; y, cuya finalidad, es tener el crédito necesario para participar en una especie de programa de talentos que los catapulte a una vida mejor.
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Finalmente, y eso con broche de oro, The Entire History of You es un capítulo emocionante que demuestra como un tema trilladísimo -como la problemática de pareja y los celos- puede ser representado con novedad y éxito. Así tal cual el tema, sólo que se agrega un dispositivo biotecnológico que hace la función de un injerto inorgánico capaz de almacenar la experiencia y los recuerdos como si de una videograbación se tratara. Una super memoria que se rebobina y se ubica en cualquier momento y tiempo a antojo, cuyo único límite es lo que el cuerpo no pudo registrar. Es posible, entonces, volver una y otra vez sobre una escena confusa para elucubrar miles de posibles interpretaciones. Lo que significaría una promesa de perfeccionamiento pero, también, una pesadilla.
Siendo el olvido solamente una función más incluida en el software, cabe preguntarnos qué implicaciones tendría en nuestro aparato cognitivo y en una nuestra vida social y personal poder desbordar la totalidad de la memoria sobre una pantalla y volver y volver o evadir y evadir parte de nuestra vidas. Hay cantidad de literatura que trata el asunto a la que, sin duda, podría enlistarse este episodio de Black Mirror como una representación sólida y propositiva.
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Los medios digitales y las tecnologías tienen la capacidad de posicionarnos en terrenos no explorados continuamente, nos facilitan escaparates cada vez mejores para interactuar con prójimos cuya virtualidad los vuelve atractivos y seguros; asimismo, brinda la instantaneidad y ubicuidad como la posesión final de un anhelo primigenio. Lo que hagamos con todo lo anterior debiera ser a criterio personal, como audiencias y consumidores críticos, conocedores del poder de resistencia y creación que también viene en el paquete; sin olvidar, por supuesto, que como en el viaje del héroe, la búsqueda de la micro fama en las múltiples pantallas (black mirror) nos puede llevar por caminos oscuros. Tal como lo señala la tapatía Jolette, miembro de la cuarta generación de La Academia, cuando nos compartió su experiencia en un tweet a propósito de su enorme fama. Sin más, los dejo con Jolette, su reflexión y la invitación a ver esta extraordinaria mini serie.
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En twitter como ValaSailhin
Acá el trailer:

















about 3 months ago
El segundo y el tercer capitulo son de lo mejor, del segundo me quedo con el pinguino que pasa a ser de papel para convertirse en uno de ceramica, es casi al final y para mi es un pequeño gesto de genialidad, o la enorme ventana de pantallas que mas bien es la ilusión de libertad, son la conclusión perfecta.
Será que las redes sociales, la interacción, el nacimiento y muerte de nuevas formas de comunicarnos me entusiasma mucho y es por eso que este capitulo me gusta tanto.
El tercero es una maravilla, como bien dices, toma un tema ya mil veces visto, el conflicto en pareja, y lo renueva desde una visión futurista, la idea de NO PODER OLVIDAR tan basica en el amor para perdonar o para simplemente olvidar es aturdidora, estar una y otra y otra vez reviviendo momentos felices o momentos tristes, o momentos de traición en esta vieja practica de NO PODER OLVIDAR es algo que da miedo, ¿qué habrá pasado al final? porque acuerdate que la chica que contó que le arrancaron el dispositivo salió bien librada y dijo “pude haber muerto”, yo soy un fatalista de lo peor.
La incapacidad de olvidar, la “dicha” de poner en practica el “recordar es vivir” toman un nuevo significado.
Gran recomendación Alva, buen texto.