Es poco mencionado que existen grandes críticos de cine en nuestro país, prueba de ello es Abel Rojas Helena, un hombre que ha trabajado en los medios más importantes de México como La Prensa, El Universal, El gráfico, La Crónica, México Hoy, Esmas.com y varios periódicos locales. Además ha destacado en la radio en distintas frecuencias, en entrevista exclusiva para GraphicLust, esto nos comentó: “En el cine se cumplen los sueños, ganan los buenos y el muchacho chicho se queda con la chava chichona. El cine es mejor que la vida, o mejor dicho, el cine es lo mejor de la vida. Ya lo dice el eslogan de un conocido canal de películas: si pasa en la vida… pasa en el cine. Puedes vivir tu fantasía, tu realidad mejorada y tu hiperrealidad. Y lo único que tienes que hacer es educar tu ojo… y también tu buen gusto. El cine es como la buena comida (y como el sexo). No sólo te nutre, sino que estimula todos tus sentidos y cerca del final te lleva invariablemente al clímax”.

Desde bebé Abel disfruta del cine, incluso cuando su mamá estaba embarazada, visitaban los tres el cine Latino, el Real Cinema y el Ópera: “Cuando era estudiante trabajé como IBM en la redacción del periódico LA PRENSA (que dice lo que otros callan). Después, hice mi servicio social en el Teatro de la Ciudad y el Palacio de los Deportes. Trabajé en el Auditorio Nacional; luego como chalán en una compañía de TV de paga que se dedica 100% al cine. Y un día supe de un casting para conducir un programa de radio. Me gané el lugar y desde hace casi trece años vivo entre ondas hertzianas, siempre agradecido por la oportunidad de vivir en un medio que nunca me ha negado la oportunidad de expresar mi pasión por el cine”.


Esta profesión le ha traído muchas satisfacciones a Abel y al respecto nos contó: “Todavía soy de la generación que tuvo chance de tener sexo en una sala de cine (hasta atrás, en la última fila) Pude meter mi mirada hasta el fondo del escote de Jennifer López. Pude platicar con Roberto Cobo antes de que se muriera. Pude vivir en carne propia el torpe intento de censura hacia “La Ley de Herodes” (en Acapulco, hasta bailé con Isela Vega) Pude echarme unos alcoholes con Guillermo Arriaga en Guanajuato. Fui expulsado del hotel Elcano de Acapulco (por culpa de una reportera hermosísima) Me tomé fotos con Jeffrey Katzenberg, Rob Schneider, Edward James Olmos, y un largo etcétera. Hice amistades de madrugada en los festivales de cine. Y sobrevivo, unos minutos de cine a la semana en la radio”.


Actualmente, Abel está en la radio, a través de Opus 94.5 de FM: “Me gusta creer que sigo siendo capaz de ello. Y a sentarme para ver películas, porque es lo único que sé hacer bien. Toqué la puerta del 94.5 de FM para proponerles que incluyeran unos minutos de cine a la semana. Mi amigo Oscar García, siempre generoso, lo hizo posible, primero en la emisión vespertina de MÚSICA DE CARTELERA, y ahora los viernes a las once de la mañana, en la emisión que conduce Boni Perete. Me aviento con todo en la sección PRIMERA FILA y BIOGRAFÍAS DEL CINE”.


Y cómo buen crítico de cine, nos expresó su sentir acerca del cine mexicano: “No concibo mi vida sin la existencia del cine hecho en mi país. Pero vivimos en una crisis eterna de lenguaje y expresión. Salvo Reygadas, Ripstein, Ignacio Ortiz, Julián Hernández y algún otro, la mayoría de los cineastas que tienen oportunidad de hacer cine hoy, no concretan en el espectador la percepción de su mensaje. El cine es arte y hay muy pocos artistas mexicanos que se la creen. Al gobierno mexicano le vale madre el cine mexicano y al resto de los mexicanos… también. Soy apocalíptico: a las familias mexicanas cuando mucho les gustan las películas de huevos. Si les cambias el menú, prefieren gastarse la parte de su presupuesto asignado al cine en las mismas pendejaditas gringas que se ven una y otra vez”.


Abel planea seguir en el medio y continuar viendo una o dos películas a diario: “Quiero conservar lo que me queda de vista para seguir viendo películas a diario hasta que me muera… o me salgan cataratas (lo que ocurra primero)”.
Finalmente, Abel se refirió a los lectores de Graphiclust: “El cine se mezcla bien con todo, sobre todo con sexo lujurioso antes, durante y después de ver la película”.